La puesta en servicio de varias líneas ferroviarias de alta velocidad en España a partir de 2008 implicó una variación sustancial del reparto de viajeros entre ambos modos. Desde entonces algunas rutas aéreas han sufrido una reducción drástica de su demanda. Entre 2004 y 2008 la relación Madrid-Málaga se contrajo un -74%; la Alicante-Madrid un -59%, la Valencia-Madrid un -54% y la Barcelona-Madrid un -40%.
Oct, 2020
